
Tampones: qué son, cómo funcionan y cómo se usan
Un tampón es un producto menstrual de algodón comprimido que se coloca dentro de la vagina para absorber el flujo desde adentro. También se los conoce como tapones para la menstruación. Se cambia cada 4 a 6 horas, se puede usar desde la primera menstruación y no afecta la virginidad. Aquí te explicamos cómo ponerlo, cómo saber si quedó bien puesto y cómo retirarlo.
Cuando te llega el periodo por primera vez puedes sentir un poco de miedo, estás inundada de preguntas, ¿cómo funciona?, ¿cuánto dura?, ¿qué debo hacer? y tu primer instinto es usar toallas sanitarias, pues estas son las más sencillas de utilizar mientras estás aprendiendo a conocer tu cuerpo y tu ciclo. Sabemos que en general es un mundo nuevo para ti, pero los tampones también son una excelente alternativa, para sentirte súper cómoda y segura durante esos días y Nosotras estamos aquí para solucionar todas tus dudas, así aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre ellos.
¿Qué es un tampón y cómo funciona?
Los tampones son productos menstruales que se insertan en la vagina para absorber la menstruación, estos son una especie de tubitos que cumplen la misma función de las toallas higiénicas, ¡absorber el flujo menstrual!, pero a diferencia de las toallas que se adhieren a tu ropa interior, los tampones deben ir dentro de tu vagina, para evitar que tengas accidentes con tu periodo.
Por dentro, el tampón es algodón comprimido que se expande al contacto con el flujo y se queda en el tercio superior de la vagina, donde no hay terminaciones nerviosas. Por eso, bien puesto, no se siente. El cordón queda por fuera y es lo que vas a usar para retirarlo.
¿Cómo se pone un tampón?
Ahora que te dimos un poco de contexto, debes tener una pregunta muy específica rondando en tu cabeza: ¿cómo se pone un tampón? Primero tienes que saber que es completamente normal sentir un poco de nervios. Si esto te pasa puedes pedirle ayuda a tu mamá, a alguna amiga que tenga un poco de experiencia o alguien a quien le tengas confianza y esté en capacidad de asesorarte.
Es súper importante que en el momento en que vayas a ponerte un tampón, estés muy tranquila y tengas presente que si no te sale a la primera, ¡debes seguir practicando, hasta lograrlo! Los tampones son tan cómodos y seguros como una toalla, no se sienten, no se ven, y lo más importante ¡¡no duelen!!

Paso a paso para poner un tampón
Lo primero es elegir el tampón del tamaño adecuado para tu flujo, porque de eso depende que la colocación sea cómoda. Ahora sigue al pie de la letra este paso a paso que te ayudará a ponértelo rápido y sin preocupaciones.
¡No olvides lavar tus manos! Asegúrate de tenerlas súper limpias antes de empezar.
Saca el tampón del empaque.
Extiende bien el cordón que trae el tampón para asegurar que quede por fuera y sea más fácil retirarlo después.
Encuentra la posición con la que más cómoda te sientas, sentada en el inodoro, en cuclillas o de pie con un pie apoyado en el borde de la tina.
Sujeta el tampón con una mano, y con los dedos de la otra, separa los pliegues alrededor de la vagina.
Desliza el tampón dentro de la vagina apuntando hacia tu espalda baja, no hacia arriba: el canal vaginal va inclinado. Empújalo hasta que la punta de tu dedo llegue a la entrada y el cordón quede por fuera.
Cambia el tampón cada 4 a 6 horas y si al retirarlo sientes que está muy seco, te recomendamos usar uno con menor absorción.
Si con el aplicador, empuja el tubo interior hasta el fondo, retíralo completo y revisa que el cordón quede afuera. Si es sin aplicador, empújalo con el dedo índice hasta donde llegue tu dedo.
Para tener en cuenta: Utiliza los tampones en los días en que tienes una mayor cantidad de flujo menstrual, (generalmente son el segundo y tercer día, pero esto dependerá de tu cuerpo), así será más fácil empujarlo dentro de tu vagina.
Si quieres conocer más sobre cómo usar un tampón, te dejamos este video que explicará cómo hacer el proceso.
Tipos de tampones: cuál elegir según tu flujo
Los tampones se clasifican por capacidad de absorción, y esa es la única diferencia que importa al elegir. La regla es usar siempre la absorción más baja que te sirva ese día: un tampón demasiado absorbente reseca y molesta al retirarlo.
Regular, para flujo liviano o para los últimos días.
Súper, para flujo moderado, que es el de la mayoría de los días.
Súper plus, para los días de flujo abundante, normalmente el segundo y el tercero.
Con aplicador o sin aplicador, que no cambia la absorción sino solo la forma de colocarlo.
Mira aquí todos los tampones Nosotras y sus absorciones aquí.
¿Cómo saber si el tampón está bien puesto?
Un tampón bien puesto no se siente. Esa es la regla más simple y la más confiable: si estás caminando, sentándote o subiendo escaleras y lo notas, es que quedó muy abajo. Estas son las señales de que quedó en su lugar.
No lo sientes. Ni molestia, ni presión, ni la sensación de tener algo adentro.
El cordón queda por fuera, colgando, sin tironear.
Puedes caminar y sentarte con normalidad.
No hay manchas en la ropa interior después de un rato.
¿Y si lo sientes? No quedó mal puesto en el sentido de peligroso, simplemente quedó corto. Empújalo un poco más con el dedo índice, apuntando hacia tu espalda baja. Si aun así molesta, retíralo y prueba con uno nuevo: un tampón ya expandido no se vuelve a acomodar. Y si al retirarlo lo sientes seco y cuesta sacarlo, es que la absorción es más alta de lo que tu flujo necesita ese día.
Mitos sobre los tampones: lo que es verdad y lo que no

Ponerse y quitarse un tampón es doloroso
Esto es totalmente falso, si cuando estás realizando el proceso para ponerte un tampón sientes un dolor o molestia, existen varias posibilidades:
Estás poniéndolo como no es y en el orificio incorrecto.
No has encontrado la posición adecuada para ponértelo.
Tu flujo no es lo suficientemente abundante para facilitar la inserción o retirada del tampón.
Puedo perder la virginidad si uso un tampón
No, nunca ¡eso no pasará! En la entrada de la vagina hay una membrana que se llama himen y esta tiene un orificio en el centro, que es por donde sale la menstruación, y por ese mismo agujero cabe perfectamente un tampón.
La virginidad no es algo físico que se pierda con un tampón: es una idea social, no una parte del cuerpo. El himen es elástico y no se rompe por usar uno.
Es inseguro usar un tampón, porque se puede perder dentro de mí
¡No! Borra eso de tu cabeza, un tampón no puede quedarse dentro de tu vagina, ni tampoco irse más allá de ella. Esto nunca pasará porque el final de la vagina es cerrado.
El cuello uterino cierra el paso y su abertura es mucho más pequeña que un tampón. Si alguna vez no encuentras el cordón, no entres en pánico: sigue ahí. Ponte en cuclillas, puja suave como si fueras al baño y búscalo con los dedos.
Orinar mientras tengo el tampón puesto es malo
No es malo, puedes orinar con un tampón puesto ¡tranquilamente! Recuerda que la orina sale por un orificio diferente llamado uretra, eso sí, ¡corre el cordón para que no se moje!
No necesitas cambiar el tampón cada vez que vas al baño. Solo aparta el cordón hacia un lado con el dedo y, si igual se moja un poco, sécalo con papel higiénico.
No puedo dormir con un tampón puesto
Puedes hacerlo, siempre y cuando ponértelo sea lo último que hagas antes de acostarte, y retirarlo lo primero al despertar. Si eres de las que duerme mucho, asegúrate de retirarlo antes de las 8 horas o usa una toalla nocturna esa noche.
El tampón se siente incómodo cuando está dentro de mí
No, ¡ni siquiera debes sentirlo! si lo pones correctamente. Los tampones están diseñados para ir en la parte superior de la vagina, si puedes sentirlo es porque está mal puesto, ¡así que vuelve a intentarlo!
¿Cómo se quita un tampón?
Primero que nada, ¡lávate las manos! Después, buscando una posición súper cómoda, tira del cordón suavemente hacia abajo, puede que sientas un poco de resistencia, pero no te preocupes ¡eso es súper normal! Envuélvelo en papel higiénico y tíralo a la basura, ¡nunca, nunca, nunca lo tires al sanitario!
Tira del cordón hacia abajo y hacia adelante, siguiendo el mismo ángulo con el que lo pusiste, y hazlo despacio. Si notas que está seco y cuesta, espera un par de horas o usa uno de menor absorción la próxima vez.
Preguntas frecuentes sobre los tampones
Como tú, todas hemos tenido dudas alrededor de todo este universo que es la menstruación, y los tampones no son una excepción dentro de la lista, así que vamos a responder algunas de las preguntas más frecuentes sobre este súper producto que ¡nos encanta!

¿Cómo me saco el tampón?
Primero que nada, ¡lávate las manos! Después, buscando una posición súper cómoda, tira del cordón suavemente hacia abajo, puede que sientas un poco de resistencia, pero no te preocupes ¡eso es súper normal! Envuélvelo en papel higiénico y tíralo a la basura, ¡nunca, nunca, nunca lo tires al sanitario!
¿Cada cuánto tiempo me debo cambiar el tampón?
Esto dependerá de qué tan abundante es tu flujo. Lo ideal es que lo cambies cada 4 a 6 horas, sin importar el tamaño del tampón. Recuerda que aunque los tampones Súper y Súper Plus sean más grandes, no significa que puedan permanecer por más tiempo en tu cuerpo, también debes cambiarlos entre 4 y 6 horas.
Nunca lo dejes más de 8 horas, ni siquiera de noche.
¿Desde qué edad puedo empezar a usar tampones?
Puedes usar tampones desde tu primera menstruación, no hay una edad mínima. No depende de los años que tengas sino de que te sientas cómoda con tu cuerpo y sepas cómo colocarlo. Si es tu primera vez, empieza con una absorción regular y tómate el tiempo que necesites.
¿Puedo meterme a la piscina mientras tengo un tampón puesto?
¡Claro que s í! Los tampones te ayudarán a evitar que te manches, pero recuerda que es súper importante que cambies tu tampón ¡tan pronto salgas del agua!
El tampón es el único producto menstrual, junto con la copa, que puedes usar en el agua, porque absorbe por dentro y no se satura con el agua de la piscina o del mar.
¿Un tampón puede causar síndrome de shock tóxico?
No, los tampones no son la causa, pueden ser un co-factor del shock tóxico, si no los usas de la manera adecuada, sin embargo menos de la mitad de los casos de este síndrome son por uso de tampones.
Para que el riesgo sea mínimo basta con tres cosas: usar la absorción más baja que te sirva, cambiarlo cada 4 a 6 horas y no pasar nunca de 8 horas. Si tienes fiebre alta repentina, malestar general o sarpullido mientras usas un tampón, retíralo y consulta con un médico.
Lo que hay que recordar sobre los tampones
Usar un tampón no es complicado: se cambia cada 4 a 6 horas, nunca se deja más de 8, bien puesto no se siente y no afecta la virginidad. Si te queda alguna duda, escríbenos y la resolvemos.


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